Printful
Toca una estrella para valorar
Printful empezó en Letonia en 2013 y hoy gestiona sus propias instalaciones de producción en Carolina del Norte, California, Letonia, España, México, Canadá, el Reino Unido, Australia y Japón, junto a una red más pequeña de fábricas asociadas para un puñado de artículos especializados. Ser dueño de la mayor parte del proceso es la razón por la que el control de calidad se mantiene tan estricto en un catálogo tan amplio: bordado, ropa estampada a todo el cuerpo, artículos grabados, láminas en canvas y vajilla salen todos consistentes de un pedido al siguiente. Los costes base quedan algo por encima de los competidores económicos, una camiseta estándar cuesta unos pocos euros más que las opciones más baratas del mercado, pero las devoluciones y reimpresiones por defectos reales se gestionan sin discusión.
No hay cuota mensual, pagas por pedido y fijas tu propio precio de venta sobre el coste base que Printful publica para cada artículo. El fulfillment se ajusta a la ubicación del cliente cuando es posible, así que la taza de un comprador en Estados Unidos se envía desde un almacén estadounidense en lugar de cruzar un océano, lo que recorta el tiempo de entrega y evita sorpresas de aduana. Se integra con Shopify, Etsy, WooCommerce, Wix, Squarespace, Amazon, eBay y TikTok Shop, y el generador de mockups y las herramientas de fotografía de producto están un paso por delante de la mayoría de rivales. Es el punto de partida más seguro para un vendedor que quiere un único proveedor para todo su catálogo en lugar de repartirse entre varios según el tipo de producto.