Gelato
Toca una estrella para valorar
Gelato empezó en Oslo en 2007 y desde entonces ha construido una de las mayores redes de producción local del sector, más de 130 instalaciones asociadas en más de 30 países, así que una camiseta pedida por un cliente en Berlín y otra en Melbourne pueden imprimirse y enviarse cada una desde algún lugar cercano en lugar de salir ambas de un mismo almacén en Estados Unidos. Para una tienda que vende a nivel mundial, eso significa plazos de entrega más cortos y menos cargos de aduana que le caigan al comprador, algo que importa más de lo que la mayoría de vendedores espera hasta que un envío se queda atascado en una frontera. El catálogo cubre ropa, arte de pared, tazas, fundas de móvil y álbumes de fotos, con precios que varían ligeramente según la región ya que cada socio local fija sus propios costes.
Los niveles de suscripción (Gelato+) bajan el coste base por artículo y añaden funciones como producción más rápida, algo que compensa en cuanto el volumen de pedidos crece. Como el fulfillment está repartido entre tantos socios, la calidad de impresión puede variar algo más entre regiones que en una empresa que gestiona sus propias fábricas, aunque el proceso de selección de Gelato mantiene el rango bastante ajustado. Se conecta con Shopify, Etsy, WooCommerce y Wix, y encaja bien con un vendedor cuyos clientes están repartidos por varios países en lugar de concentrados en un solo mercado.